¡Elige tu país!



Costa Rica


Panamá


Guatemala

Este es el mejor momento para hacerse bilingüe, según neurociencia

Este artículo fue publicado en colaboración con The Conversation.

Cualquier adulto que haya intentado aprender una lengua extranjera puede dar fe de lo difícil y confuso que este proceso puede ser. Así, cuando un niño de tres años, criado en una casa bilingüe, inserta palabras españolas en oraciones anglófonas, la sabiduría popular asume que está confundiendo las dos lenguas.

Investigaciones han demostrado que este no es el caso.

La verdad es que el mejor momento para aprender un segundo idioma es en la primera infancia. Niños que han sido expuestos a dos idiomas desde su nacimiento generalmente se hacen hablantes nativos de ambos, mientras que a los adultos a menudo les cuesta mucho trabajo aprender una segunda lengua y rara vez llegan a tener la fluidez de un nativo.

Pero queda la pregunta: ¿es confuso para los bebés aprender dos lenguas simultáneamente?

¿Cuándo comienzan los bebés a adquirir un idioma?

Investigaciones demuestran que los bebés comienzan a aprender los sonidos de un idioma aún antes de haber nacido. Dentro de la matriz, la voz de la madre es uno de los sonidos más destacados que el feto escucha. Al nacer, los recién nacidos no solo saben distinguir entre el idioma materno y otra lengua, sino que también demuestran la capacidad de discernir entre otros idiomas.

El aprendizaje de un idioma depende de la comprensión de sonidos. Combinadas, todas las lenguas del mundo tienen alrededor de 800 sonidos. El idioma promedio utiliza solo 40 sonidos, o “fonemas”, los cuales permiten que los idiomas se puedan distinguir entre sí.

El cerebro del recién nacido tiene un don poco común: puede discernir entre todos esos 800 sonidos. Esto significa que, durante esta etapa, los bebés son capaces de aprender cualquier lengua a la cual son expuestos. Paulatinamente, se dan cuenta de cuáles sonidos escuchan con más frecuencia.

En el periodo comprendido entre los seis meses y 12 meses de edad, los bebés que crecen en casas monolingües se enfocan más en el grupo de sonidos pertenecientes a su lengua materna. Dicho de otra manera, se hacen “especialistas en su lengua materna”; al cumplir su primer año, los niños monolingües empiezan a perder la habilidad de distinguir entre sonidos provenientes de lenguas extranjeras.

Estudiando el cerebro infantil

Pero, ¿qué pasa con aquellos bebés que escuchan dos idiomas desde su nacimiento?, ¿puede especializarse el cerebro infantil en dos lenguas? Y si esto ocurre, ¿cómo difiere este proceso del que realiza un bebé monolingüe?

Entender la manera en que el cerebro infantil aprende una lengua, en lugar de dos, es importante para comprender las etapas de desarrollo de un bebé que está aprendiendo a hablar. Por ejemplo, los padres de niños bilingües se preguntan a menudo qué será normal o esperable en este proceso, o cómo su hijo se diferenciará de los niños que están aprendiendo un solo idioma.

Mis colaboradores y yo recientemente estudiamos el  procesamiento cerebral de sonidos idiomáticos en bebés de 11 meses, provenientes de casas monolingües (solo inglés) y bilingües (español-inglés). Usamos una tecnología no invasiva llamada magnetoencefalografía (MEG), la cual identificó el tiempo y la ubicación precisos de la actividad cerebral de los bebés mientras escuchaban sílabas inglesas y españolas.

Descubrimos algunas diferencias claves entre bebés criados en casas monolingües versus los que crecieron en casas bilingües.

A los 11 meses de edad, justo antes de que la mayoría de los bebés empiece a decir sus primeras palabras, los registros de actividad cerebral revelaron que:

-Los bebés de casas monolingües (solo inglés) registran los sonidos del inglés, y no los del español, una lengua desconocida.

-Los bebés de casas bilingües (español-inglés) registran los sonidos de ambos idiomas, español e inglés.

Nuestros hallazgos demuestran que el cerebro infantil se especializa en cualquier lengua, o lenguas, que escuchan de sus cuidadores. El cerebro monolingüe se especializa en los sonidos de un idioma; el cerebro bilingüe, en los de dos. A los 11 meses de edad, la actividad en el cerebro infantil refleja el idioma o los idiomas a los cuales ha sido expuesto.

¿Está bien aprender dos idiomas?

Esto tiene implicaciones importantes. Tanto los padres de niños monolingües como los de niños bilingües están ansiosos por escuchar las primeras palabras de sus hijos. Es un momento emocionante para aprender más sobre lo que el bebé está pensando. Sin embargo, una preocupación común, especialmente para padres bilingües, es que su hijo no esté aprendiendo lo suficientemente rápido.

Descubrimos que los bebés bilingües demostraban una respuesta cerebral igualmente fuerte a los sonidos del inglés que los bebés monolingües. Esto sugiere que los bebés bilingües estaban aprendiendo inglés a la misma velocidad que los bebés monolingües.

Otra preocupación de los padres de niños bilingües es que sus hijos no vayan a aprender tantas palabras como los que fueron criados en un solo idioma.

Hasta cierto punto, esta preocupación es válida. Los bebés bilingües dividen su tiempo entre dos lenguas y, por ende, tienden a escuchar menos palabras en cada una. Sin embargo, los estudios demuestran consistentemente que los niños bilingües no se quedan rezagados con respecto a los dos idiomas.

El vocabulario de los niños bilingües, al combinar el léxico de los dos idiomas, suele ser igual o mayor que el vocabulario de niños monolingüesOtra preocupación común es que ser bilingüe pueda provocar confusión. Esta preocupación se debe en parte a la “alternancia de código”, un comportamiento bilingüe caracterizado por la combinación de ambas lenguas.

Por ejemplo, mi hijo de cuatro años, que habla inglés, español y esloveno, hasta les pone terminaciones eslovenas a palabras españolas e inglesas. Investigaciones han demostrado que los niños bilingües alternan entre lenguas porque los adultos bilingües a su alrededor lo hacen también. La alternancia de código en adultos y niños bilingües es  regida por reglas; no ocurre al azar.

A diferencia de los niños monolingües, los niños bilingües disponen de otra lengua de la cual pueden fácilmente tomar palabras prestadas si no encuentran la palabra adecuada rápidamente en un idioma. Hasta los niños de dos años modifican su habla para adaptarse al idioma usado por su interlocutor

.Investigadores han demostrado que la alternancia de código es parte del desarrollo idiomático normal de un niño bilingüe. Incluso podría ser el comienzo de lo que le da la destreza cognitiva adicional conocida como la “ventaja bilingüe”.

Niños bilingües tienen una ventaja

Lo bueno es que todos los niños alrededor el mundo pueden adquirir dos idiomas simultáneamente – y lo hacen. De hecho, en muchas regiones del mundo, es más común ser bilingüe que monolingüe.

Hoy en día se entiende que la constante necesidad de alternar la concentración entre distintos idiomas conlleva varias ventajas cognitivas. Investigaciones han descubierto que los adultos y niños bilingües demuestran un funcionamiento ejecutivo superior del cerebro – es decir, son capaces de alternar entre tareas y resolver problemas con más facilidad. Las personas bilingües también ostentan mayor destreza metalingüística (la habilidad de pensar en una lengua en sí y comprender cómo funciona). Hay evidencia de que ser bilingüe facilita el aprendizaje de un tercer idioma. Además, se cree que el efecto acumulativo de una experiencia bilingüe puede proteger contra la declinación cognitiva al envejecer y los comienzos de la enfermedad de Alzheimer.

De manera que si quiere que su hijo aprenda más de una lengua, es mejor empezar a temprana edad, incluso antes de que empiece a hablar en su primer idioma. No lo confundirá y hasta podría darle una ventaja en otras formas de cognición.

Escrito por Naja Ferjan Ramírez, Investigador, Universidad de Washington

Traducido del inglés al español por Ross Loney

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *